Optimiza el clima del indoor: flujo de aire con ductos 127 mm y control de temperatura
Por qué el diámetro del ducto importa
Usar ductos de 127 mm (5″) no es solo una cuestión de compatibilidad física: el diámetro define la sección de paso del aire, la velocidad, la pérdida de presión y, en definitiva, la eficiencia del sistema de extracción. Un ducto pequeño puede aumentar el ruido, reducir el caudal real del ventilador y forzar al equipo, mientras que uno sobredimensionado puede costar más y ocupar espacio innecesario.
Datos concretos: 127 mm en números
Un ducto de 127 mm tiene un diámetro interior aproximado de 0,127 m. Su área transversal (A) se calcula así: A = π × (d/2)². Eso da cerca de 0,0127 m². Para convertir entre unidades útiles:
- 1 m³/h = 0,5886 CFM (unidad usada por muchos ventiladores).
- 1 CFM = 1,699 m³/h.
Ventiladores inline de 127 mm suelen estar en el rango de 150–400 m³/h (≈88–235 CFM). Pero el número en la ficha técnica es un caudal ideal; filtros, codos y longitud de ducto reducen ese valor.
Cómo calcular el caudal que necesitas
La forma más práctica: calcula el volumen del espacio (m³) y decide cada cuánto quieres renovar el aire (intercambio). Fórmula:
CFM necesario = (Volumen en m³ × 35.3147) ÷ tiempo de renovación en minutos
Ejemplo práctico:
- Tent/room: 1 m × 1 m × 2 m = 2 m³.
- Si quieres renovar el aire cada 1 minuto: CFM = 2 × 35.3147 / 1 ≈ 70.6 CFM.
- Si apuntas a cada 3 minutos: CFM ≈ 23.5 CFM.
Regla: para espacios con lámparas potentes, olores o alta carga de calor, opta por renovaciones de 1 minuto o menos. Para cultivos pequeños en veg, 2–3 minutos puede bastar.
Compensa pérdida de presión: factor de seguridad
Instalación real = valor ideal × factor. Conviene multiplicar el CFM calculado por 1,3–2, según cuántos elementos haya en la línea (filtro de carbón, número de codos, longitud de ducto, rejillas). En la práctica, para un filtro de carbón y 2 codos de 90º, usa ×1,6 como referencia.
Seleccionar el ventilador y accesorios
- Elige un ventilador inline que ofrezca, en condiciones estáticas, el CFM ajustado por el factor de seguridad. Si calculaste 70 CFM y usas ×1,6, busca ~112 CFM reales (≈190 m³/h en la etiqueta).
- Prioriza ventiladores con curva de rendimiento publicada; evitan sorpresas cuando instalas filtros.
- Un controlador de velocidad (PWM o variador) es útil para ajustar según hora del día y cargas térmicas.
- Usa abrazaderas metálicas y sellos en las uniones para minimizar fugas y vibraciones.
Control de temperatura: dónde y cómo medir
Medir bien es clave. Coloca sensores en: el centro del dosel (altura de las plantas), cerca de la entrada de aire y en la salida de exhaust. Evita medir justo sobre las luminarias.
- Objetivos típicos de temperatura: veg 20–26 °C; flor 20–24 °C en el dosel durante luz. Mantén el delta entre aire de entrada y salida controlado (ideal 5–10 °C máximo).
- Humedad relativa: veg 50–70%; flor 40–50% (más baja en flor para reducir riesgo de moho).
Usa un controlador con histéresis ajustable: por ejemplo, enciende el extractor a 23 °C y apágalo a 21.5 °C para evitar ciclos cortos. En Devolados recomendamos integrar sensores y controladores para automatizar ese proceso: ver dispositivos en la categoría de medición y control.
Integración del filtro de carbón y pérdidas térmicas
Los filtros de carbón son imprescindibles si te preocupa el olor, pero añaden pérdida de presión. Calcula y sube el tamaño del ventilador para compensar. Además, el filtro está mejor ubicado en la salida del aire (exhaust), con el ventilador entre el filtro y el ducto de salida o con el ventilador antes del filtro según la configuración y mantenimiento.
Diseño práctico del flujo y consejos de montaje
- Entrada de aire: pasiva o forzada. Si es pasiva, que la rejilla de entrada sea al menos tan grande como el exhaust. Si forzada, usa otro ventilador (intake) con control sincronizado.
- Coloca el extractor lo más cerca posible de la salida al exterior para reducir longitud de ducto. Menos metros = menos pérdida de presión y menos ruido.
- Minimiza codos; cada 90° puede reducir el caudal efectivo hasta un 20% según el radio.
- Aísla ductos que pasen por lugares fríos o calientes para evitar condensación y variaciones térmicas.
- Usa monturas antivibración o correas para reducir ruido transmitido a la estructura.
Control avanzado: automatización simple y estrategias
Para mantener temperaturas estables combina:
- Un ventilador inline con controlador de velocidad.
- Un termostato/humidostato que controle el ventilador y, si corresponde, un calefactor o enfriador.
- Programación por franjas horarias y lecturas de la sonda en el dosel para evitar picos térmicos cuando las luces arrancan.
Si añades CO2, revisa que la extracción no lo elimine en exceso: la tasa de renovación debe ajustarse en consecuencia.
Casos reales y aprendizajes de campo
En Devolados hemos montado varios interiores con ductos de 127 mm en tiendas y casas pequeñas. Con un espacio de ~2–3 m³ y un ventilador de 220 m³/h (≈130 CFM) más filtro de carbón, logramos mantener la temperatura del dosel en 22–24 °C con luces de 400–600 W, usando un controlador de velocidad y un termostato. Lecciones prácticas:
- Prioriza la calidad del sello y evita el uso excesivo de ducto flexible ya que aumenta pérdidas.
- Un ventilador sobredimensionado en etiqueta puede rendir poco si no consideras la curva presión vs caudal.
- Monitorea y ajusta durante las primeras 72 horas tras cualquier cambio en la configuración.
Recomendación práctica
Calcula volumen y objetivo de renovación, sube el resultado por un factor 1,3–2 según filtro y longitud de ducto, y elige un ventilador inline 127 mm que cubra ese caudal real. Complementa con un controlador y sensores en el dosel para automatizar encendido/apagado y mantener temperaturas estables. Para ver opciones de equipos y ventiladores revisa nuestra sección de equipos de ventilación. Con una medición correcta y un margen de seguridad en el caudal evitas problemas de calor, humedad y ruidos innecesarios.